Cántico de los peregrinos.
1A ti, Señor, elevo mi clamor
desde las profundidades del abismo.
2Escucha, Señor, mi voz.
Estén atentos tus oídos a mi voz suplicante.
3Si tú, Señor, tomaras en cuenta los pecados,
¿quién, Señor, sería declarado inocente?[a]
4Pero en ti se halla perdón,
y por eso debes ser temido.