Cántico de los peregrinos. De David.
1Yo me alegro cuando me dicen:
«Vamos a la casa del Señor».
2¡Jerusalén, ya nuestros pies
se han plantado ante tus portones!
3¡Jerusalén, ciudad edificada
para que en ella todos se congreguen![a]
4A ella suben las tribus,
las tribus del Señor,
para alabar su nombre
conforme a la ordenanza que recibió Israel.
5Allí están los tribunales de justicia,
los tribunales de la dinastía de David.