Hechos capítulo 3 contiene 26 versículos en las ediciones estándar de la Biblia en español, incluyendo la NVI. La consulta hechos 3 28 llega con frecuencia, pero no corresponde a ningún versículo de ese capítulo. Lo que sí existe es un pasaje extraordinariamente rico que abarca desde el versículo 1 hasta el 26, y comprender ese conjunto es clave para quienes llegan a este capítulo buscando significado. Esta guía práctica desglosa Hechos 3 de forma estructurada, con atención especial a los temas que generan más preguntas.

Qué contiene Hechos 3: una visión de conjunto

Hechos 3 relata dos eventos conectados: la sanación de un hombre cojo en la puerta del Templo llamada “la Hermosa” (versículos 1-10), y el sermón que Pedro pronuncia ante la multitud reunida en el Pórtico de Salomón (versículos 11-26). Estos dos momentos no son independientes. El milagro genera el auditorio; el sermón da el marco teológico.

El capítulo 28 de Hechos, por su parte, cierra todo el libro con la llegada de Pablo a Roma, el episodio de la víbora en Malta y los últimos discursos de Pablo a los judíos de la capital del Imperio. Son textos del mismo libro pero de contextos muy distintos.

[Link: Hechos capítulo 3 completo en NVI]

La sanación en la puerta del Templo (Hch 3:1-10)

Pedro y Juan suben al Templo a la hora de la oración de la tarde, las tres de la tarde según la práctica judía del primer siglo. Un hombre cojo de nacimiento está apostado en la puerta para pedir limosna. La respuesta de Pedro es la más citada de todo el episodio: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y anda!” (Hch 3:6, NVI).

Hay varios elementos prácticos que vale identificar:

Lo que Pedro no ofrece. No da dinero. En el contexto de quienes estudian el pasaje buscando un modelo de ministerio, esto es relevante: la acción apostólica no se construye sobre recursos materiales sino sobre autoridad delegada.

La forma del milagro. Pedro no ora pidiendo que suceda algo. Anuncia lo que va a suceder. Eso distingue este relato de otros textos de sanación en los evangelios, donde Jesús frecuentemente pregunta o responde a la fe previa del que pide.

La reacción del pueblo. El hombre entra al Templo “caminando, saltando y alabando a Dios” (v. 8). El texto usa tres participios griegos en sucesión, un detalle que los comentaristas señalan para subrayar el carácter exuberante y verificable del cambio.

[Link: Estudio de milagros en el libro de los Hechos]

El sermón de Pedro en el Pórtico de Salomón (Hch 3:11-26)

Una vez reunida la multitud, Pedro aprovecha para explicar lo ocurrido. El sermón tiene una estructura clara que se puede seguir paso a paso.

1. Desplazamiento de la gloria (v. 12)

Pedro empieza negando que el poder sea suyo o de Juan. Esto no es falsa modestia. Es un movimiento teológico deliberado: el milagro apunta hacia otro. “¿Por qué nos miran a nosotros como si, por nuestro propio poder o virtud, hubiéramos hecho caminar a este hombre?“

2. Identificación de Jesús como el Mesías prometido (v. 13-16)

Pedro conecta a Jesús con el Dios de los patriarcas, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Usa el término “siervo” (griego: pais), que en Isaías 40-55 tiene resonancia mesiánica directa. Luego señala la paradoja central: “ustedes lo entregaron y lo rechazaron… mataron al autor de la vida, pero Dios lo levantó de los muertos” (v. 13-15).

3. La acusación enmarcada en la ignorancia (v. 17)

“Ahora bien, hermanos, sé que actuaron por ignorancia.” Este versículo es fundamental para entender el tono del sermón. Pedro no condena sin salida. Ofrece un marco interpretativo que abre espacio al arrepentimiento.

4. El llamado al arrepentimiento (v. 19)

“Arrepiéntanse y vuélvanse a Dios, para que sus pecados sean borrados.” El verbo griego epistrephō (“volver”) implica un cambio de dirección, no solo de sentimiento.

5. Las promesas escatológicas (v. 20-21)

Pedro habla de “tiempos de refrigerio” y de la restauración de todas las cosas. Es un lenguaje que conecta con la esperanza profética de Israel. Jesús, dice Pedro, debe permanecer en el cielo hasta que llegue ese tiempo.

6. El cumplimiento de la promesa a Abraham (v. 25-26)

El sermón cierra con una referencia a Génesis 22:18. La promesa de que en la descendencia de Abraham serían bendecidas todas las naciones se cumple, según Pedro, en Jesús. Y la primera destinataria de esa bendición es Israel misma: “Para ustedes en primer lugar, Dios levantó a su siervo y lo envió para que los bendijera.”

[Link: Promesas del Antiguo Testamento cumplidas en el Nuevo Testamento]

Cómo estudiar Hechos 3 de forma práctica

Para quienes abordan este capítulo en grupo o de forma personal, estas son algunas orientaciones concretas:

Leerlo en dos bloques. El relato del milagro (1-10) y el sermón (11-26) funcionan juntos pero pueden estudiarse por separado. En la primera lectura conviene notar los detalles narrativos; en la segunda, los argumentos teológicos.

Identificar las citas del Antiguo Testamento. Pedro cita o alude a Deuteronomio 18:15-19 (el profeta como Moisés), Génesis 22:18, y el trasfondo de Isaías 52-53. Rastrear esas citas abre capas de sentido que la lectura superficial omite.

Prestar atención al auditorio. Pedro habla a judíos en el Templo. No es un sermón dirigido a gentiles. Eso explica la estructura de sus argumentos, que presuponen familiaridad con la Torah y con la esperanza mesiánica.

Compararlo con el sermón de Pentecostés. Hechos 2 contiene el primer gran discurso de Pedro. Comparar los dos sermones, su estructura y sus citas bíblicas, revela el método de predicación apostólica con más claridad que cualquier análisis aislado.

[Link: Hechos 2 en NVI, el sermón de Pentecostés]

Hechos 28: el capítulo final del libro

Quienes buscan hechos 3 28 pensando en el capítulo 28 versículo 3 se encuentran en un territorio muy diferente. Hechos 28 narra los últimos tramos del viaje de Pablo a Roma: el naufragio en Malta, el episodio de la víbora (v. 3-6), la sanación del padre de Publio, y la llegada definitiva a la capital del Imperio. Los versículos finales (v. 23-31) muestran a Pablo recibiendo a los líderes judíos de Roma y argumentando desde el Antiguo Testamento sobre el reino de Dios. El libro cierra con Pablo predicando libremente bajo custodia, sin que se narre el desenlace de su juicio, un silencio que los comentaristas han debatido en relación con la fecha de composición del texto.

[Link: Hechos capítulo 28 completo en NVI]